¿Y yo qué? Pues mal, no sé que siento, no sé como reaccionar, no sé ni si vale la pena contestar un gran: ¡PARA!
O simplemente es que tal vez me esté haciendo más a la idea de que mi día a día es así y así seguirá siendo hasta que me cansé y lo deje todo por perdido, una vez más me encuentro sin rumbo, algo más descansado, pero que pronto quemaré, al igual que mi paciencia con todo lo que me rodea.
Si en verdad, no preguntaste que tal estaba, es una pérdida de tiempo que leas esto.



0 comentarios:
Publicar un comentario